USUARIO
PASWORD
Secciones

Comunidad

Comentarios, opiniones, temas, reflexiones, etc. Ver

Recuerdos

Anécdotas, experiencias, y/o momentos, vividos con nuestro hijo. Ver

Sueños

Relatos sueños e interpretaciones de los mismos. Ver

Video

Videos relacionados con la página. Ver

Agradecimientos

Respuestas al apoyo recibido. Ver

 

 

“El sueño de Mijáil.”


(Carta de Navidad del año 2006...)

El sueño de Mijáil... era un mundo con más amor. ¿Cuántas veces le escuchamos decir que lo que se necesita en más unidad? Mi hijo amado era sensible, le dolía ver que vivíamos separados por detalles sin mayor importancia. Quizás presentía que tenía poco tiempo... Ay... Sabemos que fue feliz, porque era optimista y tenía esperanza y confianza en las personas... Por eso, no es difícil imaginarse ¡qué feliz habrá cantado “Todos juntos”, con “Los Jaivas” y sus amigos, bajo la lluvia de Viña del Mar!
El sueño de Mijáil... Muchas veces siento mía su pena por la falta de unidad, cuando al dolor de su ausencia física, a la añoranza de lo que fue su cálida compañía, y a la amorosa acogida de su Nueva Presencia... todo lo que nos une en torno a él... veo que se antepone eso que nos separa, que incomunica y nos llena el corazó nde más pena aún, pero de una pena sin sentido.
Todas las personas que lo amamos, sentimos siempre a Mijái a nuestro lado, cada una a su especial manera... porque al morir, nuestra relación con él ha continuado, comenzado o recomenzado. Como él, todos nuestros queridos seres celestiales tenían un sueño... Algunos lo alcanzaron a vivir más que otros. ¡Hagamos realidad sus sueños en nuestras vidas! Que todo aquello que les dio penas inmerecidas, se vaya para siempre de nuestras vidas. En tiempos de Navidad, de paz y de amor, todo deseo es posible...
Es nuestra segunda Navidad sin nuestro Mijáil... sin nuestro Mijáil “como antes”. Y es triste. En el Rincón de Mijáil miro nuestro hermoso, colorido y tierno pesebre, ¡modelado en greda con tanto amor y alegría por nuestros cuatro hijos!... y me parece volver a verlo, sentado en el suelo con su ropa más elegante y de zapatillas, diciéndome con su voz profunda, suave y firme al mismo tiempo: “Toma la foto, mamá”. Es una pena enorme la que siento, oculta siempre detrás de una sonrisa... ¡Me tenía tanta paciencia, mi hijo! Siento que tenía, muy dentro de su corazón, la certeza de que la paciencia es como la máxima expresión del amor. Sé que él sabía que esa paciencia que tiene una madre y un padre con su hijo y con su hija... es la misma paciencia que un hijo y una hija tiene con su madre y con su padre. Nos comprendía, intentaba... y nos tuvo mucha paciencia. Mijáil vivió... con mucha paciencia.
Mijáil, “mi niño hermoso”, me gusta decirte así... aunque no te siento ya ni un niño, ni un adolescente dependiente de tus padres. Recuerdo tus quejas por mayor libertad... “Ten paciencia, hijo, ya falta poco para que seas independiente, para que seas libre y hagas lo que quieras”, así te decía yo... Pero partiste, Mijáil, antes de que llegara ese día. Y sin embargo, ya eres libre. Vuelas Alto y Estás por sobre nosotros... en un Nivel Superior.
Mijáil amó y ama profundamente a su hermano menor y a sus hermanas mayores. Creció valorando este amor, sabiendo que un hermano y una hermana están siempre a nuestro lado. Y que son las personas que más nos comprenden, porque hay toda una historia de vida compartida. Fue clarísimo para él: A menudo era otra la casa, la ciudad, el colegio y las amistades, pero sus hermanos... ¡siempre estaban a su lado! Y con señales claras: Abrazos, besos, tarjetitas, cartitas, dibujos, largas conversaciones, una permanente atención a las necesidades de cada uno, fiestas familiares, paseos, entretenciones, debates, y preocupándose hasta de sus futuros... gozó y se apenó junto a ellos. Estas expresiones de amor entre cuatro hermanos, forjaron nuestra vida familiar.
¡Qué importante es valorarnos, reencontrarnos en vida, antes de que nuestro tiempo terrenal se acabe! Luego comunicarnos es más difícil, aunque dicen que no imposible... y yo lo creo. Sé que sus amigos y sus amigas comparten la visión de Mijáil acerca del amor de hermanos, porque con este amor lo despidieron... y lo sienten a su lado. Y por ese amor que nos une a nuestro Mijáil... si aún no está en su Página algún testimonio de tu vida compartida con mi hijo, te pido que nos “regales” tus vivencias o sentimientos, ¡porque es tanta la paz que da escuchar o leer su nombre, sus vivencias y sus sueños!
Navidad... Nacimiento de un niño en Belén, y hoy en nuestros hogares una Fiesta de la Familia. Nuestro amado Mijáil, nos dijo un día: “Por la familia...”, y toda su vida demostró que la necesitaba a su lado. Cada Navidad, Mijáil fue feliz compartiendo la Cena Familiar con sus padres y hermanos. Al volar a Las Alturas nos dejó sus amorosas maneras de expresar que nos amaba, sin necesidad de regalos comprados... ¡Mijáil jamás nos regaló algo comprado! Ay, recordar este simple hecho... me hace llorar.

Cerrando los ojos... te invito junto a tu familia a compartir, de familia a familia, un abrazo lleno de amor y paz con nuestro amado Mijáil.

Luisa, tía Luisa, mamá de Mijáil y tres hermosos hijos terrenales.