|
Tenía guardaditos estos mini recuerdos, grabados ese último viernes de despedida en Viña del Mar, a los tres meses de tu partida... al Cielo, al Azul, a la Luz... Hoy, los comparto porque sé que también llenarán de paz a quien los lea. Para mí, son gotitas de paz en esta vida con el dolor de no poder abrazarte, mi hijo hermoso... mi amado Mijáil.
Daniela :
"A veces nos íbamos juntos por la calle Valparaíso, entonces él me contaba que se vino porque
extrañaba a sus amigos del grupo mono. Y que allá en Copiapó hacía mucho, mucho calor, que era así como rodeado de puros cerritos. Que a él le gustaba andar en bicicleta..."
Víctor :
"Mijaíl me decía "pégame, pégame..” Perfecto. ¡El golpe me dolía a mí! Pero, pégame... ¿No te basta?, le decía yo. ¡Me dolía la mano al pegarle en su guatita! A veces, se acostaba en el suelo : ...que lo pisara, en la sala o donde fuera.”
“En coro, ¡qué vergüenza! Mijail a veces me obligaba a perderme porque desafinaba con él. La profe decía “suba un poquito"... “Mijaíl, baja un poquito"... “Mijaíl, intermedio...” Pero daba risa, porque yo estaba tratando... Parece que iba a pasarlo bien no más. Pero... progresó bastante, yo creo que como a la tercera clase que fue, progresó. Desafinaba, pero progresó... Bajo el no consentimiento de sus amigos y apoyado por mí, Andrea y Kitty, va a coro y es bienvenido; en cambio, ustedes le decían que no fuera a coro, que iba a cantar mal..."
Monos :
"Cuando iba a coro, nosotros lo molestábamos con puros gestos... o haciendo voces extrañas. Porque teníamos dos razones : primero, que ese tiempo que iba a estar en coro, podía ocuparlo en otra cosa, como ir a jugar al ciber con nosotros y, la otra, era que... ¡era de coro!, entonces...” (Víctor se ríe y les dice que "lo amenazaron". Ellos también ríen, emocionados.)
“Siempre, Mijáil buscó la armonía entre todos : “no se pongan a pelear... no peleen”. Cuando alguien estaba tenso o se alarmaba, él le
decía... “tranquilo, pero tranquilo, tranquilízate”. Nos calmaba. ¿Se acuerdan?”
“Ah, y se trepaba en un muro que había arriba, en la terraza... como ninja.”
“Corría siempre bien derecho en Educación Física... y el año que no estuvo con nosotros, decíamos : ¡corramos como Mijáil! Y todos, bien derechos...”
“Ese año 2004 lo llamábamos, a veces, por su voto... cuando no nos poníamos de acuerdo en algo..."
José :
“Quería desearle mucha suerte y que no tenga tantos problemas, porque creo que esto se va a solucionar... aunque no sé que decir, me siento mal. En principio no lo tomé a la ligera, sino que me sentí muy mal por lo que había sucedido y traté de apoyar lo más que pude, pero me costó. Ahora me siento un poco más aliviado, aunque todavía no ha pasado mucho la pena. Y era sólo eso no más, desearle suerte, suerte y... nada más, suerte.”
Matías :
“Esta canción, de Empyrium, para nosotros representa mucho, porque Nicolás nos la estaba enseñando a mí y a Mijail . Mijail siempre tuvo más habilidad para la guitarra y yo, al final, decidí sacarla, sacarla, hasta que me sale más o menos, pero igual se la vamos a tocar...”
“Recuerdo que una tarde le pregunté cómo me salía una canción, me dijo “tócala”, y me estuvo escuchando con paciencia durante mucho rato. No cualquiera hace eso, con alguien que todavía no conocía bien..."
Nicolás C. :
"Recuerdo que llegaba Mijail y pegaba una palmada en la espalda y levantaba el ánimo de cualquiera... También, recuerdo que una vez tenía yo un problema con una niña, y él me estuvo escuchando con muy buena voluntad... me sirvió mucho que me hubiese escuchado."
Joey :
“Cuando escucho canciones de Nirvana me acuerdo de él, altiro, porque siempre practicaba la misma canción con batería. La tengo en el computador, así que siempre la escucho...”
“Mijáil fue una persona muy importante en mi vida, ya que con él aprendí muchas cosas. Me enseñó a ver la vida diferente y las cosas más insignificantes eran las cosas más lindas que podían existir. Creo que él fue y sigue siendo una gran persona. Una persona muy importante para mí. Yo siempre lo voy a llevar en mi corazón, en mi mente. Siempre voy a estar con él, en mis momentos de tristeza, en mis momentos de alegría, él me va a estar siempre regalando una sonrisa... creo que eso nunca se me va a olvidar. Quizás la circunstancia, el momento... me enseñó a ser... Este momento me enseñó a madurar. Creo que él y su familia han sido un pilar muy importante para mí y, por eso, los quiero mucho.
Tengo muy lindos recuerdos de Mijáil.”
Mijáil, Mijáil... Mi amoroso y tierno hijo... Gracias por estos valiosos y amorosos “regalitos” que nos has dejado :
¡Tus amigos y tus amigas!
¡Gracias por estas Gotitas de Paz!
Tía Luisa, mamá de Mijáil.
(¡Continuarán…!)
|
 |