USUARIO
PASWORD
Secciones

Comunidad

Comentarios, opiniones, temas, reflexiones, etc. Ver

Recuerdos

Anécdotas, experiencias, y/o momentos, vividos con nuestro hijo. Ver

Sueños

Relatos sueños e interpretaciones de los mismos. Ver

Video

Videos relacionados con la página. Ver

Agradecimientos

Respuestas al apoyo recibido. Ver

 

 

“ Te recuerdo Mijáil. . .”


Te recuerdo Mijáil… día y noche. Con nostalgia, pena, rabia, culpa, fe, alegría y esperanza… hasta llegar a la Paz. Casi en este mismo orden se suceden mis emociones, una y otra vez. Ya son once los meses sin abrazarte, hijo… El dolor nunca se irá, estoy “aprendiendo a vivir con él”. Si lo estoy logrando, es gracias a tu amorosa Nueva Presencia junto a mí, unida a la cercanía de tu hermano Gianni, de tus hermanas Aletia y Ariela, de tu papi, de nuestros familiares, de amigos y de amigas.

Me emociona compartir uno de los testimonios de tu hermosa Cosecha de Amor… Tu profesor Aciel Campillay se ha acercado a tu hermana Ariela y ha enviado a nuestra familia, entre emotivos recuerdos, estas hermosas palabras : “… impactado, al llegar a casa le conté a mi esposa, porque a ella siempre le hablaba de Mijail. MIJÁIL ERA MI AMIGO. Conversábamos… Cuando lo vuelva a ver, lo voy a llevar a una sala y lo voy a retar bien retado, por no haber tenido más cuidado…” Sí, Mijáil, tu amigo Aciel expresa así, su amor por ti. Agradezco a este Maestro por haber compartido contigo la Amistad, por haber tenido tiempo para ti, y… por haberte querido. Me parece verlos conversando animadamente. ¡Lo hacen! ¡Me llenas de orgullo, hijo!

En mi doloroso caminar, hijo hermoso, he recibido amor en una gran diversidad de abrazos… ¡PORQUE TU MUNDO TERRENAL, MIJÁIL, ERA MUY DIVERSO! MANTIENES UNA AMISTAD DE ENORME DIVERSIDAD. Tú, no cerraste tu corazón a nadie en tus dieciocho años de vida… Sólo ibas dejando a un lado de tu camino a quien te dañaba. No le tenías MALA a nadie, enojos normales sí, pero eran pasajeros, porque nunca te quedaste sumergido en el rencor. Creo que sentiste que con ese peso en el corazón… no serías feliz. Mijáil, TÚ FUISTE SIEMPRE EL MISMO, sin importar la persona que tratabas, ni el lugar. Cada día, veo que toda persona que te conoce… te recuerda con amor, y que ya no te irás de su corazón. MIJÁIL… TÚ AMABAS TU VIDA Y AMABAS A TU MUNDO TERRENAL. Quienes tuvimos la dicha de compartir esta vida contigo, sabemos que no esperabas que un Mundo Mejor te cayera de las nubes… Estabas dispuesto a Ayudar…

Hijo hermoso, recordando cómo eras mientras vivías entre nosotros, siento que me empujas… suave, pero firmemente, para que pueda Renacer. Debo hacer mía la Fuerza que me has dejado… Ay hijo, recuerdo una frase tuya tres días antes de morir, reprochándome mi poco acertada decisión de dejarte sin computador ¡a tus 18 años!... (¡Ay! siento vergüenza y pena). Con tu voz hermosa, profunda, calmada, y con mucho respeto, me dijiste : “Mamá, con la misma FUERZA con que me quitas el computador… ¡Debes luchar por TODO en la vida!” Así, tan sencillo como eso, tan simple y directo como eras. Marcando dos palabras. Mijáil, lloro al recordarlo… Con esa simple frase, me dejaste muchos mensajes… Me traen Paz. Recuerdo que mi amado hermano Esteban, tu tío que hoy te acompaña, por casi diez meses pensó… “Mijáil está mejor que nosotros…” “Me pregunto… ¿qué me diría Mijáil ahora?” Hijo mío, Esteban… prometo “hablar” harto con ustedes, preparándome para celebrar tu Primer Año en el Cielo…

Mijáil, unos días atrás, estaba escribiendo algunas palabras de agradecimiento y de amor para enviar por correo electrónico (Ay, hijo, me emociona ver cuánto me ha servido este computador que te hizo tan feliz a ti), para esas amigas y esos amigos que me han transmitido sus emociones del día de “tu no-cumpleaños” : Katy, Hugo, Carla, Luis, Nicolás M., Pablo L., Mariela, Carol, Jovitza, tu primo Nicolás y tus tías Mary, Patricia e Isabel. Sus rostros en mi mente representan a ¡tantos rostros más! y vuelvo a sentir toda la ternura que nos han entregado. Escribí “apoyando mi adolorida cabeza en sus amorosos hombros”. Cada una de estas personas representa, para mí, a todos nuestros seres queridos terrenales. Ahí, nació lo que hoy comparto contigo y con este “Círculo de Amor” que, gracias a ti, nos rodea.
Amado Mijáil, hermoso y sonriente joven, hoy nos acompañas y nos amas, tanto como nosotros a ti… ¡HASTA EL DÍA EN QUE NOS VOLVEREMOS A ABRAZAR!