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A fines del mes de abril del 2005 , toda la familia se reunió en Copiapó. Vivimos y compartimos momentos muy gratos e inolvidables. En las fotos que obtuvimos el día 23 , Mijáil se ve tan tranquilo, alegre y lleno de vida. Su rostro era de gran plenitud y parecía sentirse muy bien. Tal vez en esos días no nos dimos cuenta , pero en esas fotos se ve muy sereno. Al mirarlo allí nos invaden sentimientos contradictorios, de pena , de dolor, pero también de paz . Se ve tan dulce , tan hermoso ….¡tan Mijáil!
Cada día lo recordamos como si sólo ayer hubiera estado con nosotros y aun pensamos que no puede ser , que en algún lugar estará. Pues el era pura vida. O , si se quiere, su vida era tan pura, tan de muchacho. Siempre juguetón , con su voz de sonido tan especial. Con sus ideas tan propias, que sólo a el se le podía ocurrir. Todo eso aparece en sus fotos de Copiapó, las últimos que obtuvimos de él en esa ciudad a la que llegó de pocos días.
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